He descubierto en los dos últimos años que para hacer conexión directa con lo que haces, para enamorarte con lo que haces a diario, debes meterte y vivirlo.
Trabajé en el gobierno y no porque creyera en él, ni siquiera estoy inscrita a un partido político. Simplemente se dió la oportunidad y viví el otro lado de la moneda, fue una escuela para mí y entendí que es muy fácil criticar sin vivir lo que se hace. La gente crítica pero es que no conocen el sistema. No estoy de acuerdo con muchas cosas que hace este gobierno, pero no lo critico porque hay gente que sí trabaja y cree en un Panamá mejor, lo viví y conocí el sistema. Hoy, si aplaudo lo bueno.
En mi trabajo anterior, en uno de los proyectos de la ampliación del Canal, me pasaba encerrada en una oficina haciendo contratos, sin tener idea de que era lo que realmente estaba redactando, y a qué exactamente obligaba a la empresa. Hasta que un día un ingeniero del proyecto me llevó en carro a ver el Proyecto (PAC4), me explicó paso por paso qué se estaba haciendo y en qué se convertiría lo que estaba pisando; por dónde pasaría el agua de las esclusas; por donde iría la presa que la empresa tenía que construir; de dónde sacaban la piedra, cómo se trituraba y cómo utilizaban esa misma piedra para construir. Entendí para qué trabajaba ahí, me di cuenta de todo lo extraordinario que puede hacer el ser humano, de las cosas que podemos hacer, TU Y YO. A partir de ese momento, mis contratos fluían y todo era mas fácil.
En ese momento entendí lo que realmente hacía, hasta ese día entendí el proyecto para el cual trabajaba, entendí y sentí que estaba formando parte de la "HISTORIA DEL FUTURO DE MI PANAMÁ".
Hoy, hice algo muy parecido. Trabajo para la empresa que opera el nuevo sistema de transporte masivo de Panamá, al estar adentro entendí que es algo innovador, que el panameño no tiene idea lo que es un sistema de transporte, que el panameño se encontraría con lo nuevo, con lo que nunca soñó. Para mí, sería un reto personal.
Hoy, monté mi primer bus del nuevo sistema, caminé hasta la parada, hice mi fila, pagué con mi plata y me senté a sentir lo que vive el panameño a diario.
Hoy, conocí el sistema nuevo, debo decirles que ya conocía el viejo, no como una usuaria fija pero si como una persona que entiende lo que teníamos, me subí para decir que lo conocía y debo decir que el cambio es radical, es increíble la diferencia porque es algo que no se parece ni remotamente al supuesto sistema existente y esta a la altura de todos los panameños, es el servicio que se merece toda persona trabajadora, es la seguridad y comodidad que necesitamos. En Panamá hace calor y ser usuario del sistema anterior es "vivir como sardina en lata chorreada para llegar al destino deseado" y no hablemos de lo inseguro.
No crean que digo esto porque trabajo ahí, los que me conoces saben que voy de frente con mis creencias, mi jefe sabe que soy una "CRITICONA FUERTE", pero esta vez NO PUEDO criticar, me fue muy bien.
Sé que estos años van a ser fuertes, importantes y vigilantes para el sistema, porque es la hora de la adaptación y la implementación de lo innovador, y el panameño no está acostumbrado al cambio. Pero de algo sí estoy segura, es un sistema de primer mundo y hay que aprovecharlo.
Gracias a Dios, he tenido la oportunidad de viajar a otros países. Siempre me preguntaba: cuándo Panamá tendría un servicio de buses que fuera seguro y limpio, algo parecido a lo que tienen los otros paises. Ese momento llegó y estoy formando parte de este proyecto. Es un reto pero al mismo tiempo una satisfacción.
Montarme hoy en Metrobus para ir a mi casa, me hizo sentir la conexión con mi trabajo, me enamoré mas de lo que hago.
Yo hoy me conecté con lo que vivo a diario. Te invito a que sientas el orgullo de ser panameño y de cómo crecemos. Los invito a que lo prueben, vale la pena sentir, oler, ver y hablar de lo que nos está llevando al cambio positivo, al crecimiento como país.
¡Qué tengan buen ride!
No hay comentarios:
Publicar un comentario