domingo, 10 de abril de 2011

Mi JOURNEY para ver a JOURNEY

A Panamá no vienen muchos conciertos buenos y cuando vienen grupos buenos, la gente no va, no lo llenan porque ya la gente sabe a lo que va, sienten que su dinero va directo al escusado.

Ayer fui a ver JOURNEY y si no hubiera sido por la energía que tenía el hijo de los costureros filipinos, Arnel Pineda, me hubiera ido a la segunda canción. Les cuento mi gran JOURNEY para ver JOURNEY.

Primero que todo les debo contar mi gran hazaña de la boletería, la venta era en la farmacia METRO donde en una me dijeron que los boletos solo los vendían hasta las 7:00 p.m, en otra METRO me dijeron hasta las 9:00 p.m. y en otra que entré a las 8:35 me dijeron que acaban  de cerrar, asi que paseé por todas las METRO buscando los boletos, hasta que encontré una que si abría hasta las 9:00 p.m.

Tuve que buscar boletos a diferentes horas porque unos compañeros de trabajo decidieron acompañarme, los cuales no eran panameños y me dió mucho qué pensar de llevarlos a un evento de esta categoría que se les quedaría en su mente para siempre, era JOURNEY.

Terminé comprando los boletos en diferentes METRO pero a la final pedi dos y como el chico que me atendió se demoró en despachar un boleto y el otro, solo me pudo dar uno, ya que el sistema se cerró a las 9 en punto y el seguía dando vueltas, no tienen idea del  miedo escénico que padecí de solo tener que explicarle a estas personas extranjeras que solo habia conseguido un boleto para ellos y que se iban a tener que quedar vestidos y alborotados. Terminamos comprando  el boleto que hacia falta en la entrada del Figali, después que en la METRO me habían dicho que no se venden en la entrada del evento. Gracias a Dios, porque la verguenza que llevaba encima era enorme, estaba lista para regalar mí boleto para que ellos entraran.

A la entrada me dicen que no puedo entrar con botella de agua, ni cigarrillos, lo que me parece bien porque adentro no se puede fumar por Ley, pero si me quedó la duda del agua, igual me chequearon la cartera y me dejaron entrar y ni siquiera se dieron cuenta que yo llevaba una botella de agua, asi que la seguridad es malísima porque muy bien podría haber tenido un arma y ni siquiera lo hubieran notado.

Como fui a los boletos de entrada general, los baños para los que habían pagado $44.03 por boleto eran baños movibles, ya saben, los de construcción, sin luz, sin seguridad de puerta y eran mixtos. O sea que hice mi fila porque me había tomado una cerveza, no había soda, pensándolo bien, tamoco vi agua, y fue lo mas repugnante del mundo, solo abrí la puerta para darme cuenta que iba a pasar todo el concierto con ganas de ir al baño porque me era imposible entrar a ese baño.

A los minutos mis amigas me dicen que quieren ir al baño, una de ellas extanjera y le explico que el baño no tiene luz y que si podía aguantar porque no creia conveniente o cómodo ir a ese baño. Y me dice no creo que aguante, eran las 10:00 pm y el concierto que empezaba a las 9:00 no habia iniciado. La agarré y le dije vamos afuera a buscar un lugar que nos presten un baño y llegamos caminando hasta donde alquilan las bici (tremenda sudada innecesaria por la caminata) y me alquilaron el baño por un dolar por persona, el señor ya estaba por cerrar pero creo que de vernos la cara de sufrimiento, muy amablemente nos dijo que si, ahí si debo decir que el baño estaba inmaculado y fue el mejor dolar gastado en mi vida.

El grupo que abría el concierto de JOURNEY, era un grupo local que cantaba muy bien y se escuchaba super bien lo que me hizo pensar que el panameño se queja de todo, ya que se escuchaba magnificamente, pero todos estos pensamientos se desmoronaron inmediatamente en pedacitos al entrar JOURNEY a cantar, no se entendía lo que cantaban,  y tocaban, estaba bajísimo, de repente alto, FATAL. Lo único que me venia a la cabeza era cómo había traido a estos compañeros a ver este concierto, no podía creer que había arrastrado a la Gorda Americana a que me acompañara después que la pobre se ha pasado toda la semana a dieta, con humor de perro por falta de comida, y lo peor, haber paseado por todo Panamá en busca de boletos.

Insisto, me quedé porque el cantante de JOURNEY tiene una energía digna de admirar, que provoca saltar con él y cantar. Me encantó recordar al grupo porque la voz es idéntica a la de Perry, pero el espectáculo por la parte de la organización panameña fue muy mala. Si continúan haciendo conciertos dejando pasar estos detalles tan importantes para hacer plata con la venta de boletos, la gente va a dejar de ir y se va a perder lo que tanto nos ha costado lograr para ver cantantes buenos en nuetro istmo.

Tampoco vi venta de comida, así que la gorda americana salió del concierto con un hambre atroz que asumo la obligó a romper la dieta al llegar a la casa.

Esperemos que todo esto mejore porque Panamá merece buenos conciertos, al igual que todo tipo de actividades culturales que enseñen al panameño cosas diferentes que nos hagan crecer.

Este JOURNEY valió la pena ponerlo en letras porque ESCRIBIR LIMPIA EL ALMA y era justo y necesario desahogar el ataque de pánico que viví antes y durante el concierto, aparte de la pena panameña que pase ante extranjeros que admiro.

2 comentarios:

  1. Hola! :) acabo de leer tu blog y me pareció excelente que escribieras tu experiencia al respecto. Soy una fanática de la música, la disfruto a totalidad, pero me abstengo de ir a esos conciertos multitudinarios en este país, porque definitivamente el panameño paga por un mal servicio, y no reclama el derecho que tiene por el dinero que paga, creo que no somos una nación de personas salvajes ni mucho menos, entonces, porque nos dejamos tratar como tal?? yo simplemente pienso que esto se acaba en el momento en que la gente que va a esos espectaculos, exija verdaderamente el valor de su dinero, exija un show de calidad y exija ser tratada como gente decente, independientemente del boleto que compraste (vip, gallinero, etc), pero bueno, seguimos yendo a esos lugares, seguimos pagando y seguimos recibiendo un muy mal servicio y trato como usuarios y clientes... al fin y al cabo, nadie dice nada y nadie protesta... Es por eso que me alegra mucho que hayas escrito, ya era hora que alguien se quejara... atte. Angie Farina

    ResponderEliminar
  2. Ya esto yo lo he vivido, recuerdo el concierto de Luis Miguel que mi esposo con tanto amor me regaló presenciar. Empezando, Luismi esmpezó a cantar, eso sí, puntualito, pero la mayoría de la gente estaba afuera, las filas eran terribles y no avanzaban. Una vez que logré entrar, estaba todo revuelto, tanto que al final, con boletos de fila media, terminé en los VIPs frente a la tarima porque de otra forma, no hubiese podido ver nada. Fue tanta mi desepción, pues este tipo, cantó como un robot laca, laca, laca y se fue. Yo estaba esperando con ansias los mariachis y toda la pompa, pero jamás pasó y aunque fue una experiendia diferente, la desepción fue más grande... gracias a la gente de "show pro", terrible!

    Edna Atencio

    ResponderEliminar