Escribo esta nota algo molesta, me declaro intolerante al servicio al cliente de Panamá, siempre me habia molestado que cada vez que salía a la calle, la gente que caminaba a mi alrededor y conversaba tenian acento extranjero, en especial venezolano y colombiano y les juro que solo sentía una invasión en nuestro País y un rechazo a todas las personas de estas nacionalidades.
Agarraba rabietas porque cuando entraba a una tienda, el que me atendía tenía acento, no eran panameños. Siempre me ha molestado que no me atiendan panameños, pero es que definitivamente la atención al cliente de Panamá es malísima. Siendo un país de servicio, no explotamos lo que tenemos.
Yo no sé si es que les pagan mal, o el panameño se cree que todo se lo merece, o recibieron una mala educación, pero es muy raro recibir un servicio a la altura de un país pequeño,con gente cálida y alegre, de un país latinoamericano y creo yo, que uno de los muy pocos sino es el único que no se ha visto afectado por la economía mundial, incluyendo el tema de la crisis de Estados Unidos, teniendo Panamá como moneda de curso legal, el DOLAR.
El panameño no entiende que Papa Dios es panameño, que tenemos una suerte increíble, que somos sumamente afortunados y que debemos dar lo mejor de nosostros para tener un crecimiento global económico mas grande del que tenemos, que somos el centro de todo, que el turismo y la inversión extranjera son una entrada llena de oportunidades para nosostros.
Si somos un país de servicio, por qué tienen los dueños de los centros comerciales, de las tiendas, restaurantes y demás lugares contratar gente de otras nacionalidades?. Y al fin, hoy, encontré la respuesta, damos el peor servicio al cliente que existe.
Hoy tomé el sábado para pagar cuentas, ir al banco, en fin hacer todos los mandados que no puedo hacer en la semana. Me cerraron puertas en las narices, cerrando el establecimiento 20 minutos antes del horario que está enorme en la puerta. Al parecer ni siquiera es que tenemos relojes diferentes sino que esán cansado y es hora de irse para la casa.
Hice filas enormes para que cuando me atendieran, dos horas después, cuando me toca mi número me digan "es mi hora de almuerzo", o cuando me atienden me miren mal, no contesten mi pregunta y me traten como si estuvieran haciéndome un favor y debo salir del lugar prácticamente besando al que me atendió por el favor realizado de mala gana.
Lo otro chocante es llegar a una cita, ya sea de doctor, de uñas, del blower, de cualquier cosa y te hagan esperar porque el anterior se demoró y te lo digan de malas TIENES QUE ESPERAR, jaaaaaaaaaa, al parecer yo no tengo nada que hacer y TENGO como una obligación esperar a que me atiendan, será que se les olvida que estoy pagando por un servicio, que mi tiempo es valiosos y lo mas importante, SAQUE CITA.
Lo terrible de ir a comer a una cafetería o restaurante en Panamá, es que puede que te atiendan hoy o puede que nunca te atiendan, que tienes que pedir el agua, la servilleta, la sal, el ketchup, etc., esperar que cuando te traigan la comida no te la tiren encima porque el que te está atendiendo anda de muy mal humor, rezar porque te traigan la cuenta y te miren bien al hablarte, tambiésn es super usual que el mesero escuche tu conversación y se meta en lo que estás hablando y te de su opinión, hay que ver que el panameño es fresco y atrevido.
Ya me desahogué, con todo y el mal servicio que brinda mi país, AMO a Panamá y no la cambio por nada pero si creo posible que con ayuda de todos podemos ser mejores y creo necesario que los empresarios deben capacitar a su personal en atención al cliente, he visto empresas que lo hacen, la mía es una y da gusto conversar con la gente.
Un buenos días, un buenas tardes o buenas noches no nos hace daño y ayudan mucho al humor del otro, por mas problemas que tenemos los demás no tienen la culpa, todo lo que hacemos tiene efecto dominó en las personas que están a nuestro alrededor. PANAMA si se puede, SONRIAN...
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