viernes, 17 de junio de 2011

MI PAPÁ, EL MEJOR PAPÁ DEL MUNDO

MI PAPÁ, EL MEJOR PAPÁ DEL MUNDO

Por: 

La hija consentida, amada y menor de Ricardo Ernesto Chiari De León

Era un hombre bajito, de bellos ojos azules, a veces callado, sumamente inteligente, terco pero para mí, el MEJOR PAPÁ del mundo y les paso a explicar el por qué, les puedo dar una larga lista pero no acabaría nunca, así que les menciono algunas que hablan por sí solas:
  • Cuando yo era una bebé me daba mi mamadera mientras yo dormía.
  • No me dejaba salir de la casa sin comer, me correteaba con el último bocado hasta el   elevador antes de irme a la escuela. (LO HIZO HASTA CON MIS AMIGAS).
  • Se preocupaba por que yo me tomara mis vitaminas todos los días.
  • Me enseñó a tirarme de cabeza en la piscina SIN él saber nadar.
  • Me enseñó a montar bicicleta, hasta se cayó de mi bici.
  • Me prestaba los juguetes antes de que llegara la navidad, jugaba con ellos y luego los escondíamos para que mi mamá no se enterara.
  • Me alcahueteaba a medias, porque no se callaba nada de nada. No sabía guardar secretos.
  • Me chequeaba todas las noches para ver que estuviera en mi cama.
  • Me enseñó a manejar, aunque el no fuera el mejor al volante.
  • Me enseñó a tomar y se robaba mis cigarrillos.
  • Me enseñó el amor a la lectura, me llevaba a la biblioteca y me compro cuántos libros pudo.
  • Hacíamos rompe cabezas, jugábamos monopolio, hasta jacks. 
  • Me llevaba al parque, me llevó al cine, me llevó de viaje y me corrigió cuanto pudo.
  • Aunque no era de afecto, de besitos y abrazos, me dio todo el amor y cariño que un padre puede dar. 
  • Lloró en mis graduaciones, y me acompañaba cada vez que podía. Mi papá me dio toda la educación que pudo, su legado. 

Mi papá me dio vida, me dio sonrisas, amor y alegrías.

Mi papá fue también un excelente hijo, que vivía por mis abuelos, era un hijo que desde que yo tengo recuerdos cenaba TODOS los días con mis abuelos. Ejemplo que todos deberíamos tomar como hijos, ese compartir hasta el último minuto, de darle todo a nuestros padres.


Mi papá murió después de vivir una larga enfermedad, y lo extraño cada día de mi vida, lo llevo en mi corazón como si estuviera a mi lado, que de seguro lo está. Y estoy totalmente convencida que era el MEJOR PAPÁ DEL MUNDO. 

El amor y respeto que siento por mi padre es inexplicable en palabras, y de repente nunca le pude demostrar tanto como él me demostró a mí.

Papy Dicky te quiero mucho, gracias por ser el mejor papá del mundo, no te puedo dar en vida pero te dedico cada misa que voy, cada rosario que rezo y cada meta que logro... Hasta pronto

sábado, 4 de junio de 2011

La amistad de la infancia

Es increíble como puedes tener una amistad de toda la vida sin que la veas a menudo o sin que siquiera conversen. Me gradué en una escuela de puras mujeres, donde aprendí a crecer rodeada de puras mujeres, que se convierten en tus hermanas, primas y amigas.

Creo que mis años en el colegio, fueron los mejores momentos de mi vida. Tengo bellos recuerdos de aquellos años, pero lo principal fue la amistad que me llevé.

Mis amigas de la escuela son la Bendición mas grande que tengo aparte de mi familia. La amistad de mis amigas del colegio es mi mas grande tesoro.

Ahora comparto con ellas después de tantos años sin vernos y es como si nunca nos hubiéramos dejado de ver, la historia continua en la misma página, sin necesidad de empezar de nuevo, la historia sigue tal cual la dejaste, solo se necesita unos minutos para entender su vida, conocer su familia y amar a sus hijos.

Me he encontrado con compañeras del colegio que solo eran compañeras y ahora son mis mejores amigas. Que me comprenden, me conocen, y me dan los mejores consejos.

Nunca pensé que después de tantos años, tuviera tanta ayuda, alegrías, saltos, tristezas y bajadas con las niñas que crecieron conmigo. Algunas viven afuera del país y por medio de facebook nos hemos vuelto a encontrar y todo sigue igual.

No me arrepiento de haber estudiado en escuela de puras mujeres, donde las peleas y rivalidades nunca faltaron pero donde la comprensión y la amistad inundaba.

Debo agradecer a todas esa bellas chicas que estudiaron conmigo por convertirse en mujeres profesionales llenas de éxitos, por regalarme su amistad y los mejores momentos de mi vida. Debo agradecer a mis amigas por los momentos de risas, carcajadas y lágrimas, por su apoyo y por tomarse mis éxitos como propios. Debo agradecer mi crecimiento junto a ustedes.

Gracias Promoción 94.