Debo escribir este blog porque da tristeza la salud en nuestro país. Es impresionante que las personas que no tengan seguro privado y tengan que usar el Santo Tomás o el Seguro Social, vayan directo a una carnicería contaminada. Lo peor es que las personas humildes ya tienen miedo de ir porque saben que entran a una montaña rusa que puede tener o no regreso.
Tener un seguro privado es un lujo, ya que si eres una persona soltera, en tus treintas, puede que consigas algún seguro de salud por $60 ó $70 mensuales, que podrás pagar si eres una persona que no tiene familia ni gastos fijos.
Trato de no criticar sino sé del tema y muchas veces entiendo que la burocracia de un gobierno atrase resultados, a veces llegando a la mediocridad para salir del paso. Pero en este caso si conozco varios casos que dan terror, así que debo plasmar con letras mi descontento al manejo que se le da a la vida humana en los hospitales públicos de este país.
Conozco muchos doctores que trabajan en el Santo Tomas y en la Caja de Seguro Social y son buenos en lo que hacen y muy dedicados, también conozco doctores que aprendieron todo lo que saben dentro de estos hospitales, personas exitosas en lo que hacen, que salvan vidas como fin, hasta reconocidos internacionalmente.
Hace dos días una joven señora entró al Santo Tomás a dar a luz, y falleció en el parto, dejando a su esposo con dos niños y una bebé recién nacida. Muerte, que se pudo evitar si le hubieran realizado una cesárea. Dolor que esta familia no estaría sufriendo en el día de hoy por culpa de la negligencia del personal que trabaja en estos hospitales.
El Santo Tomás y el Seguro son hospitales que enseñan a los doctores dedicados de nuestro país pero que necesita vigilancia, cuidados de los profesionales exitosos y que saben en la materia. Un doctor es médico las 24 horas del día, los 365 días del año. Ser doctor es una vocación y debe existir la sensibilidad y humildad para ayudar a los demás.
Hace unos años mi primo entró al Hospital Santo Tomás para averiguar que tenía, entró un viernes y era seguro que solo iría a dormir porque no existe atención de especialistas en fin de semana, nadie entra y nadie sale en sábado o domingo. Se demoraron un mes para dar con el diagnóstico, correteando a los doctores y al personal para que le realizaran las pruebas, sin contar las veces que el equipo estaba dañado. Resultó en un cáncer que no se sabía en donde estaba, lo que demoró mas fue averiguar en que parte lo tenía. Desafortunadamente se nos fue muy rápido, no tuvimos tiempo de digerir su enfermedad.
Ahora nos encontramos en una crisis en la Caja del Seguro Social por una bacteria que vive en el cuarto de operaciones que no han podido controlar, ni le han dado la importancia que merece en su momento, y ha cobrados muchas vidas. Es verdad que las bacterias existen en todos los hospitales pero no amerita excusar las muertes ocurridas. No hay excusa cuando se pierde la vida o cuando se juega con la salud de alguna persona.
Creo que es hora de que dejen de dar explicaciones estúpidas y resuelvan el problema como una URGENCIA NACIONAL. Si no podemos confiar en la atención de nuestros hospitales públicos estamos fritos. Se necesita con un rango de alta importancia capacitar a los doctores de los hospitales de enseñanza, donde se juega con vidas humanas, se necesita una vigilancia de expertos en la materia 24/7, sin excusas y lo mas importante dotar estos hospitales de personal, equipo y medicamentos. No es posible que se trabaje con las uñas y los dientes en estos centros y que hasta los mismos doctores aprendices tengan que poner de su dinero para comprar hasta un algodón.
Prefiero que mis impuestos vayan directo a la salud y educación que a otras obras innecesarias, hay tiempo suficiente para modernizar el país. Por ahora solo cuidemos al ser humano, la vida del panameño. La Salud no debe ser un lujo, debe ser un derecho de cada ciudadano. NO HAY EXCUSA PARA JUGAR CON LA SALUD DEL PANAMEÑO.
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