viernes, 4 de julio de 2014

Otros cambios

Al realizar adaptaciones en mis hábitos alimenticios, leí sobre muchos temas y eran tantas cosas las que creía debía cambiar que no sabía con cual seguir, pero fui poco a poco, dándole tiempo suficiente a mi cuerpo para notar el cambio y yo poder escucharlo, de esta manera sabía si me funcionaba o no.

Otro de los cambios que realice fue evitar a toda costa comer después de las 8:00 p.m. y así darle un descanso a mi cuerpo al realizar la digestión, esto me ayudo a bajar de peso y a dormir mejor, sin sentirme pesada o con reflujo. Después de las 8:00 p.m. no como nada, solo agua, agua tibia con limón o mi adorado vaso de agua al tiempo con una cucharada de vinagre de manzana BRAGGS. Al principio me costo no comer nada después de las 8, pero empecé a planear mejor mis horarios de comida y sobreviví hasta el punto de que me acostumbre y es norma en mi diario. 

Escuchar a tu cuerpo agradecer el descanso que le das no tiene precio y aunque ustedes no lo crean, el cuerpo te habla y lo puedes escuchar, solo si pones atención a como te sientes, a esa conexión que debemos poner entre nuestro cuerpo y nuestra alma.

Ya escuchando a mi cuerpo de que cosas me caían mal, que me podría provocar un dolor de cabeza, que no digiero, que me gusta, que me alimenta, le empecé a dar descansos parciales. Inicié con un día a la semana sin lácteos, escuché tanto de las mucosidades que te provoca la leche, de todo el proceso por el que pasa la vaca para que nos tomemos un vaso de su leche que no necesitamos, aparte de todo lo que pierde la leche por el proceso que pasa para ser consumible, que yo pienso que tomar leche es como tomar agua con grasa y azúcar. Así que no la tomo, aparte que somos la única especie que toma leche de otra especie, eso es otro tema. El punto es que lo hice parcial y me di cuenta que no la necesito, la cambie por leche de almendras, leche de avena, leche de coco, leche de arroz, etc...

Como tomaba leche y lácteos todos los días, simplemente para escuchar mi cuerpo y ver como me sentía lo soltaba un día a la semana. Era un día a la semana sin leche, ni quesos, ni yogur, ni huevos, ni miel.

Hoy día de tanto ensayo y error descubrí que mi cuerpo puede vivir sin lácteos, así que comer o tomar algo que tenga leche es la excepción de la regla, aunque debo confesar que si como quesos, casi siempre de cabra y también yogur pero ocasionalmente. 

Y otro de los cambios que hice fue que una vez a la semana no comía carne de ningún tipo, ni pollo ni pescado ni mariscos ni puerco ni carne de vaca, no comía nada animal. Siguiendo la campaña "lunes sin carne", los invito a que lo prueben. Sentirán que hacen algo por el planeta, hacer un solo día a la semana sin carne reduce el calentamiento global; por las personas, ya que la cantidad que se utiliza para alimentar animales para la venta de su carne es enorme, dejando a los pobres sin alimento; por la salud, comer carne produce enfermedades cardiovasculares; por los animales, se calcula que por segundo mueren 2,000 animales para alimentarnos. Los invito a que busquen sobre el tema y regalemos un día a la semana a esta campaña. Pueden visitar su página www.lunessincarne.net

Al escribir este blog no le estoy diciendo a nadie que sea vegetariano, solo escribo de los cambios que me ayudaron a mi. Y cambios que pueden realizar todos sin importar si comen carne o no. Son cambios en la alimentación que todos podemos hacer.

SI SE PUEDE!!! 





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